La peregrinación cuaresmal por los lugares sagrados de Roma ha continuado estos días. Desde el siglo III, esta antigua costumbre ha congregado a peregrinos en las iglesias que albergan reliquias de santos y mártires. Y cuanto más las reliquias del Señor Jesús.
El V Domingo de Cuaresma, los fieles se reunieron en la Basílica de San Pedro para participar en la exposición del Santo Rostro, en una ceremonia presidida por el cardenal Mauro Gambetti, incluida la celebración Eucarística. El velo de la Verónica, dijo el purpurado, “nos invita a dirigir nuestra mirada al Gólgota, donde Cristo crucificado manifestará su gloria”.
Según la tradición, porque el hecho no figura en ninguno de los cuatro Evangelios, pero sí en un evangelio apócrifo, conocido como evangelio de Nicodemo, una piadosa mujer enjugó el rostro del Señor en la subida hacia el Calvario.
El Señor dejó impreso su rostro en el velo
Conmovida por los dolores de Cristo en su camino al Gólgota, Verónica se acercó a enjugar el sudor y la sangre que cubrían su rostro. De acuerdo a la tradición, ella utilizó el velo de su cabeza para este propósito, en el que quedó ‘impreso’ con sangre el rostro de Jesús, la Santa Faz, un hecho que Dante evoca en el canto XXXI del Paraíso, por ejemplo.

Quizá san Lucas podía haber recogido el hecho en su evangelio, porque después de referirse expresamente a Simón de Cirene, el evangelista recoge que “le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que lloraban y se lamentaban por él” (Lc, 23, 27). Sin embargo, Lucas no cita a ninguna mujer en especial.
En la sexta Estación del Vía Crucis
Este hecho, la Santa Faz del Señor impresa en el velo de la Verónica, se recoge en la sexta estación del Via Crucis, cuya celebración romana en el Coliseo será seguida por el Papa León XIV este Viernes Santo. El año pasado, el Papa Francisco no asistió físicamente al Via Crucis debido a su grave estado de salud, que le llevaría a su fallecimiento tres días más tarde, el Lunes de Pascua, 21 de abril.
Aun así, el Papa Francisco había escrito las meditaciones, que fueron leídas durante la ceremonia. Y en la Sexta Estación, ‘La Verónica enjuga el rostro de Jesús’, se citaron dos textos de la Escritura. El de la Transfiguración (“mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante”). Y la conocida expresión del salmo 26, 8 (Vulgata), “Vultum tuum, Domine, requiram” (buscaré, Señor, tu rostro).
He aquí el motivo principal del seguimiento y la búsqueda durante siglos del velo de la Verónica: el rostro del Señor. Un Rostro objeto de extrema atención y análisis en la literatura (Paul Claudel, Dante, etc.), y desde luego en la teología y en la espiritualidad.
Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) sostiene en ‘Jesús de Nazaret’ que el “rostro de Cristo” es la manifestación visible del Dios invisible, y que contemplarlo es el camino hacia el conocimiento de Dios. También señala que “el verdadero rostro de Jesús se revela en su entrega hasta la cruz”, y se refiere asimismo al salmo 26 (o 27), y a la búsqueda del rostro de Jesús.
Seguimiento, Manopello…
¿Qué pasó con el velo de la Verónica?
Tras la Pasión del Señor, según la tradición, la Verónica se dirigió a Roma llevando consigo el velo con la ‘Santa Faz’. Este velo habría sido expuesto para la veneración pública, y fue calando en la fe del pueblo, hasta quedar plasmado, como decimos, en la sexta Estación del Via Crucis.
El velo de la Verónica ha atraído numerosos peregrinos a Roma. Parece que fue trasladado a lo largo de los siglos y se le había perdido el rastro. Sin embargo, en 1999, el jesuita alemán Heinnrich Pfeiffer, profesor de Historia del Arte de la Universidad Gregoriana (fallecido en 2001), anunció que lo había encontrado. El lugar era el Santuario de los Frailes Menores Capuchinos en Manoppello (Italia). El Papa Benedicto XVI visitó este santuario en 2006.
El hecho es que el último domingo de Cuaresma se ha repetido el antiguo rito del “Volto Santo” en la Basílica de San Pedro, con la exposición del Velo de la Verónica. ¿Ha sido el de Manoppello? El misterio continúa, aunque la devoción del pueblo sigue ahí.
Además de la información relatada en Vatican News, el religioso sacerdote y periodista Fernando Cordero Morales ss.cc., lo ha recogido en su cuenta de X (@FernandoCorder7), con un pequeño video.



